El peso del anime en la cultura pop occidental ya no se limita a los fans: también está llegando a los despachos donde se deciden los próximos Batman, Spider-Man o Superman. Esa es la tesis que defiende Kyle Higgins, guionista y creador de Radiant Black y Mighty Morphin’ Power Rangers, en una entrevista reciente con The Anime Effect, el pódcast de Crunchyroll.
Su idea es sencilla: la generación que creció viendo Sailor Moon, Pokémon o Dragon Ball ya no solo consume historias; ahora también las escribe, dibuja y dirige. Y, según Higgins, esa formación se nota en cómo se están construyendo hoy los superhéroes occidentales.
Del manga al cómic estadounidense


Higgins apunta a varios síntomas de ese cambio. Menciona universos editoriales como Massive-Verse y los nuevos libros Absolute de DC, pensados con una estructura más cerrada y serializada, muy cercana a la lógica del manga. También cita adaptaciones como My Adventures with Superman o Spider-Man: Across the Spider-Verse, que abrazan un lenguaje visual y narrativo más próximo al anime.
No se trata de que Marvel y DC abandonen su identidad, sino de que se están acercando a un público que ya está acostumbrado a historias compactas, con ritmo claro y una fuerte personalidad visual. En ese terreno, el manga lleva años marcando el paso.
El tokusatsu como referencia olvidada
Más allá del anime, Higgins defiende que Hollywood debería mirar también al tokusatsu, el cine y la televisión japoneses de acción con efectos prácticos, trajes y miniaturas. Para el guionista, ahí hay una lección importante: construir lo espectacular de forma tangible y usar la puesta en escena para reforzar el tema de la historia.
Su argumento no es solo técnico. También cree que el tokusatsu funciona mejor cuando convierte en imagen los conflictos internos de los personajes. En otras palabras: hace literal lo metafórico, algo que en su opinión no siempre se consigue en los superhéroes de Hollywood.
Una tendencia que ya está en marcha
La conversación llega en un momento en el que el anime es una parte cada vez más visible del mercado global del entretenimiento. Sus franquicias llenan cines, arrasan en streaming y, al mismo tiempo, influyen en autores occidentales que crecieron con esa referencia. Higgins incluso menciona que en proyectos como Massive-Verse trabajan con muchos artistas italianos muy marcados por el anime y el manga.
Para el lector español, la lectura es clara: el cruce entre cómic estadounidense, anime y tokusatsu no es una moda pasajera, sino una influencia ya integrada en la industria. Si te interesan los superhéroes, merece la pena seguir de cerca tanto los títulos de Marvel y DC que experimentan con este lenguaje como las producciones de anime que siguen sirviendo de modelo. Ahí puede estar el próximo gran cambio del género.
Fuente: Crunchyroll Noticias ES

